sábado, 3 de septiembre de 2016

La Victoria Ulterior

La batalla de los Veterani contra el Hombre de Cartago, la más grande de todos los tiempos, llega a su conclusión con la Victoria Ulterior. Mucho se ha dicho al respecto de esta contienda, que es, sin lugar a dudas, el mayor de cuantos entuertos lograron enderezar los Veterani. Sólo hasta ahora se dilucida lo que el Ojo que Todo lo Ve ha visto.
 

viernes, 2 de septiembre de 2016

103: El aniversario del natalicio del Reclutador

La Historiadora de todos los tiempos, el Experto en computación, la Diosa del Indish, la Psicóloga de los Veterani se reunieron para celebrar el aniversario del natalicio del Reclutador el cual se sintió a gusto con su compañía. Este día tan importante era el precursos del mayor evento hasta ese momento visto en la historia Veterani. Algo descomunal se avecinaba.
 

101: La tranquilidad del soberano ante el Sello del Ojo

La tranquilidad había vuelto a los mares. Poseidón, viéndose derrotado por la nobleza de la Madre Naturaleza, comprobó que realmente nunco tuvo sentido aliarse con el Hombre de Cartago. Libre del maleficio del infame monstruo, Poseidón se fue tranquilo a su lecho. El Hombre de Cartago había sufrido una de sus mayores derrotas. No había duda de que habría de sobrevenir una temible furia de parte de esta bestia. El Ojo plasmó su Sello en la arena, ante lo que todo soberano había de guardar sólo respeto.
 

100: La batalla entre la Madre Naturaleza y Poseidón

El pacto había sido completado. Habiendo llegado a la cima de los dominios de la Madre Naturaleza, era solo cuestión de instantes para que se desarrollara la batalla definitiva entre ella y Poseidón. El Emperador de los Siete Mares nos atacó con dos mares al mismo tiempo, uno al lado del otro, ¡algo inimaginable!, pero la entereza de la Naturaleza pudo más, resistió y venció.
 

99: La prueba de la Madre Naturaleza

La Madre Naturaleza no habría de pactar con el Ojo sin antes no probar la resistencia de los Veterani, y en este caso yo, el Reclutador, iba en representación de todos. La exhuberancia nos cubría a mí y el Ojo, ese aire puro, los insectos, árboles, animales y otros seres moviéndose y expresándose como parte de la Madre Naturaleza decían todo en un segundo, y a su vez no decían nada, porque aquella paz que yo dejara en Puntarenas no se comparaba a esta que restituía el espíritu.
 

98: El recorrido hacia cierta batalla

El camino hacia el sur se mostraba intrigante. Otros como yo se dirigían a esas tierras llenas de aventuras. Todo parecía anunciar lo inevitable. ¿Pero qué era lo inevitable? Sin lugar a dudas se trataba de lo que se había anunciado hacía algún tiempo: la batalla entre la Madre Naturaleza, aliada de los Veterani, y Poseidón, quien había sido llamado a las filas del Hombre de Cartago con engaños.
 

97: Confirmación final de la victoria en Puntarenas

Se respiraba paz finalmente en Puntarenas. El Ojo confirmó que aquellos escombros junto al mar correspondían al Hombre de Puntarenas, otrora aliado del Hombre de Cartago, que ahora yacía destruído para siempre. Personas y animales se vían tranquilos ya que retomaron sus vidas nuevamente. De esta forma, yo, el Reclutador, me marché de esa tierra con paz en mi interior, pero sabía a su vez que algo mucho más grande se avecinaba yendo más hacia el sur, desde donde los llamados de Poseidón podía yo sentir.